Banorte brinda préstamos a todas las personas

Los prestatarios que ya apoyan el pago de otros préstamos o que tienen que pagar muchos gastos incompresibles, como la pensión alimenticia, por ejemplo, pueden encontrarse demasiado endeudados para acceder a la financiación bancaria. Como regla general, los bancos aplican la regla del 33% a los ratios de deuda. En otras palabras, el prestatario no puede gastar más de un tercio de sus ingresos en el pago de varias deudas. Fuente: estadodecuentabanorte

Eche un vistazo a la asistencia disponible para obtener un crédito

En cuanto a los desempleados, es posible recurrir a los dos principales tipos de asistencia ofrecidos: el préstamo sin intereses y el préstamo de adhesión social. También existen asociaciones que luchan contra el sobreendeudamiento y que pueden ayudar a poner en marcha el proyecto inmobiliario dando claves para gestionar el presupuesto diario y así evitar sobregiros y conseguir ahorrar.

Optar por la consolidación crediticia

La agrupación de créditos es una operación que reúne todos los préstamos en curso en una única cuota mensual para ayudar a que el hogar respire mejor financieramente. Tenga cuidado, sin embargo, la consolidación (o recompra de créditos) no resulta en ahorros a largo plazo. Si puede permitir reducir los pagos mensuales es gracias a la prolongación de su duración, lo que significa, en última instancia, que su coste será mayor.

Obtener un préstamo inmobiliario sin contribución personal

En el análisis bancario del expediente de un solicitante de un préstamo hipotecario, uno de los elementos más importantes es el importe de la aportación personal. Las instituciones financieras aprecian especialmente cuando esta cantidad puede cubrir al menos los costes adicionales (gastos de notario y de agencia inmobiliaria). Idealmente, el monto de la contribución personal debe ser equivalente o superior al 10% del costo total del proyecto. Sin embargo, en algunas situaciones, un prestatario puede solicitar que su crédito cubra el costo total de la vivienda, o incluso más si tiene que cubrir los honorarios de la agencia y del notario.

Tener una situación de empleo estable

Si la aportación personal es mínima o nula, este punto negativo del expediente puede ser compensado por una situación profesional estable. Tener un buen perfil (contrato permanente, funcionario permanente), estar en el puesto durante varios años con aumentos salariales regulares son activos importantes. También puede ser importante mostrar sus perspectivas de desarrollo profesional.

Tener cuentas impecables

Aunque la falta de contribuciones personales revele dificultades para apartar dinero, es importante demostrar que usted sabe cómo manejar sus cuentas. Que no hay sobregiros. De lo contrario, se debe tener cuidado para evitar un salto significativo en la carga entre el alquiler anterior y los pagos mensuales futuros. Y así demostrar que no habrá dificultad en el pago de los pagos mensuales del préstamo.

Optar por la hipoteca

También hay que tener en cuenta que los préstamos sin contribución alguna son problemáticos en términos de garantías. La mayoría de los préstamos hipotecarios distribuidos por los bancos están cubiertos por una garantía institucional, en la mayoría de los casos de la entidad Crédit Logement. Sin embargo, los criterios de garantía excluyen a los compradores que no cubren ellos mismos sus costes.

Traducción, los prestatarios deben tener su préstamo garantizado por una hipoteca. Y como no todos los bancos utilizan hipotecas, sus posibilidades de financiación son más limitadas. Otra desventaja es que una hipoteca cuesta más que una garantía, tanto en el momento de la firma del préstamo como en el momento de su conclusión.

Sin embargo, hay una excepción muy particular: la ausencia de una contribución personal por elección financiera. Cuando el prestatario con un buen historial tiene ahorros pero no quiere usarlos para su contribución personal porque quiere aprovechar las tasas bajas o usar este dinero para otros proyectos, el banco puede hacer una excepción. En esta configuración, el crédito se puede conceder con una garantía.

Otra posibilidad aún más excepcional es una segunda oportunidad “ofrecida” por el banco que ofrece una hipoteca tras la denegación de la garantía. Este caso es más frecuente en las provincias, donde hay menos actividad.

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