6 Consejos de Automasaje que te harán sentir increíble

Todo el mundo sufre dolores y molestias, pero no todo el mundo tiene tiempo o dinero para un masaje profesional. Aquí hay 11 masajes que puedes hacerte a ti mismo y que te harán sentir muy bien. Muchos expertos recomendaron estos sencillos automasajes. Algunos se pueden hacer sólo con las manos, mientras que otros requieren la ayuda de una pelota de tenis o un rodillo de espuma – pero todos son súper fáciles y sólo toman unos minutos, sin necesidad de un profesional. ¡Te invito a probar el mejor sillón masajeador!

Si tus pies te están matando

Lo mejor de este movimiento es que puedes hacerlo debajo de tu escritorio sin interrumpir lo que estés haciendo. Puedes usar una pelota de tenis normal, pero Silbar recomienda una pelota con púas como ésta, que te dejará los pies al aire.

A continuación te explicamos cómo hacerlo

1. Mientras estás sentado, pisa la pelota con un pie descalzo o con calcetines y rueda hacia delante y hacia atrás desde el talón hasta la punta del pie con una presión firme, pero no intentes aplastar la pelota por completo.

2. Si te duele o te duele algún lugar, trabaja esos nudos rodando en pequeños círculos.

Si necesitas más presión: Hazlo de pie en lugar de sentado.

Si sufres de dolores de cabeza por tensión

Esto aliviará la tensión en el cuello y en la cabeza, a menudo causada por una mala postura, como cuando se estira el cuello mientras se envía un mensaje de texto o se empuja la cabeza hacia delante cuando se está desplomado en el escritorio.

He aquí cómo hacerlo:

1.  Túmbate boca arriba con las piernas dobladas.

2. Sujetando una pelota de tenis en cada mano entre el pulgar y el índice, apoya las manos detrás de la cabeza para que las pelotas de tenis estén a ambos lados de la base del cráneo.

3. Alterne entre sacudir la cabeza de un lado a otro, y luego meter y levantar la barbilla.

Si tienes la mandíbula tensa y dolorosa por la mañana

Apretar cuando estás estresado puede provocarte dolor de cabeza y de mandíbula. Hazlo justo al despertarte o cuando te sientas ansioso.

A continuación te explicamos cómo hacerlo:

1. Usando las yemas de los dedos, presiona debajo de los pómulos, empezando por las manzanas de las mejillas.

2. Abre y cierra la boca mientras presionas los pómulos.

3. Hazlo hasta atrás, siguiendo una línea imaginaria de barba.

4. Cuando llegues a las patillas, presiona con el pulgar bajo la mandíbula y tira de las yemas de los dedos hacia el lado de la cara.

5. Repite el movimiento a lo largo de la mandíbula, avanzando hacia la barbilla.

6. Por último, agarra la barbilla y tira de la piel hacia abajo entre los pulgares y las yemas de los dedos.

Si te duelen las rodillas por estar sentado todo el día en un escritorio:

Esto trabajará las fibras de tejido conectivo unidas llamadas fascia -aka lo que probablemente piensas como nudos- que se forman cuando tus piernas están dobladas durante demasiado tiempo.

He aquí cómo hacerlo:

1. Mientras estás sentado, desdobla la pierna y déjala descansar para que los músculos del cuádriceps se ablanden.

2. Presiona en el lugar donde te duele con la yema del dedo o un nudillo y masajea en forma de estrella durante 10 segundos.

3. Dobla y endereza la rodilla dos veces.

4. Repite 2 ó 3 veces en cada lugar donde te duela.

Si te duele el trasero de tanto estar sentado:

O si simplemente quieres masajear tu trasero porque se siente bien.

Aquí tienes cómo hacerlo:

1. Siéntate en el suelo con las piernas dobladas, las manos apoyadas en el suelo detrás de ti y una pelota de tenis debajo de la nalga.

2. Levanta la pierna del suelo y rueda sobre la pelota, trabajando en los lugares donde sientas más tensión.

3. Repite la operación en el otro lado.

Si te duelen los antebrazos

Este movimiento sienta bien con dolor o sin él, pero si trabajas mucho con las manos, ya sea tecleando todo el día en un ordenador o haciendo trabajos manuales, es un salvavidas.

Aquí te explicamos cómo hacerlo:

1. Extiende el brazo, con la palma hacia arriba, y tápalo justo debajo del codo con la mano contraria.

2. Voltea el brazo dentro de tu agarre para que la palma de la mano mire hacia el suelo.

3. Repite la operación por todo el brazo hasta llegar a la muñeca.

No aprietes demasiado. Según Silbar: «Sólo estamos cogiendo la tripa de una salchicha y retorciéndola. No estamos exprimiendo la carne».

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